Una Vida Normal II
- 11 may 2011
- 3 Min. de lectura
Todos queremos vivir una vida normal… aunque hayamos venido de países de tercer mundo o donde la miseria abunda. Ya no queremos recordar nuestro propio sufrimiento, ya no queremos estar consciente de que la gente sufre. Entonces nos apartamos de tal cosa, y nos olvidamos de los demás, y nos enfocamos en vivir una vida más que estable, una vida de materialismo, una vida normal. Y el amor… el amor se les da a los carros lujosos, a las casas, a las prendas, a la moda, a la tecnología, a los viajes para conocer el mundo, a todo lo que sabemos que no tiene capacidad de devolvernos amor. Y ya los sueños no son románticos o deslumbrantes si no existe exceso de cosas materiales…
Es normal dejamos bombardear por los medios de comunicaciones que nos indican que lo material es lo que nos hará feliz. Y nos aprovechamos de esta vibra de saber que alcanzar la felicidad solo requiere dinero, y que mientras más tenemos más queremos. Porque? Porque solo requiere que sigamos viviendo una vida normal…
Vivimos vidas normales orgullosos de que pudimos hacerle un bien al pobre de la calle, porque le dimos un peso. Nos iremos a dormir esa noche pensando en cuan bueno somos y que lo que hemos hecho es suficiente. O que es suficiente decir que estamos a favor de la vida de todo ser humano pero no hacer nada al respecto cuando sabemos que millones son torturados y asesinados antes de nacer.
Pero como puedo vivir una vida normal sabiendo que el cielo se derrumba a mi alrededor? Y creer que yo estoy haciéndoles un bien a los demás con mi vida sedentaria. Porque ignoro la realidad de que las inacciones también son acciones. Cuando decido no hacer nada para mejorar o mejorar las vidas de otros busco como justificar mi consciencia diciéndome a mí mismo que el mundo es como es, que el mundo está bien y no necesita de mi esfuerzo, que la gente nunca va a cambiar, y las mentiras más grandes del universo…. que el mundo es así porque es necesario que el mal exista para que el bien exista también, o que sin el sufrimiento no existiera la compasión. Pero por dentro no nos damos cuenta que todo esto solo sirve para justificar (auto-defensa) nuestras inacciones. Tal justificación es necesaria si queremos seguir creyendo que no tenemos que negarnos a sí mismos para que el mundo sea más positivo.
Así vivimos una vida normal cuando nos quedamos callados ante la injusticia. Los que no se quedan callados se le llaman “activistas.” Llamarle a alguien activista básicamente porque son gente activa… pero a los que no son, como se les llama?… gente normal? Quizás… pero sería bueno que esta palabra dejara de existir y hacer algo “normal” el defender los derechos y vidas de otros ante la sociedad, ante la naturaleza, etc.
Algunos lectores dirán, “está pidiendo mucho, quizás algo imposible” o “esta exagerando”. PERO, cuando nos toca a nosotros sufrir, entonces sí, allí si queremos que el mundo nos atienda, que el mundo nos brinde amor, apoyo, que se compadezcan de nosotros. Pero pedimos esto porque somos nosotros, mientras tanto, los otros siguen viviendo la vida normal que tu vivías.
Y NO, el dinero no es necesario para ayudar a otros… Aun así, existen muchos que dicen “yo ayudare cuando tenga mucho dinero”. Pero si no ayudan con las cosas pequeñas, definitivamente no lo harán con las cosas grandes.





















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